sábado, 21 de marzo de 2015

7iete

(Las siete) esa hora justa,
uno nunca se pregunta tanto
simplemente se da cuenta.
La tarde empieza a teñirse tímidamente
por lo que uno, entre la desesperación,
agarra tazas de café y galletitas insípidas.

La casa a esa hora tiende a estar un poco confusa,
las luces no saben si iluminar o no,
las ventanas se abren y cierran a cada rato
y los felinos dan vueltas y vueltas
porque tienen hambre
y están cansados de la indiferencia

Entonces entre revolver y revolver
uno se piensa un poco, tirado por algún rincón
(las piernas ¡cómo se estiran y estiran!)
y  malgasta los sorbos
tratando de ahogarse solo
mientras la mermelada, hija de la chingada,
está ahí observando con su cara de Frutilla light
haciéndole compañía a los panes y a todas las cosas de la casa
que  tienen mas entidad que uno
porque son las siete
y la noche
ahí casi apuñalándo


"Por el pasado somos"
se inscribe en las paredes,
pero cada vez suena mas ajeno y crudo
como un poco de piedad
escupida en la cara


Continuo mirando por la ventana,
cómo juegan los niños,
¡qué ganas!
acá, un poco lejos de ese ritmo,
todo está heladísimo y quieto.
Me quedo dormido
cuánta noche de repente
y son las siete
aunque no parezca







miércoles, 18 de febrero de 2015

Libre en vida

Deseamos lo que deseamos porque lo desean
decimos lo que decimos porque nos lo dicen
transitamos lo transitado
coronamos la desmesura
planificamos la injuria de sabernos poco humanos
sacamos uno a uno los pétalos de la vida,
esta que es una y miles, esta que sangra y sangra
Entonces qué me hablas de utopía
porqué me matas cada vez que pueblo, patria,lucha
¿Acaso es posible que lo unánime sea el terror,
que cada vez que colmamos el desamparo 
la desgracia tenga nombre propio?
Si, tal vez el futuro suena  lejano
y sus caricias ni se sienten
pero tiemblen los canallas
porque aunque el avance sea como la debilidad de los segundos
acá estamos
y la historia estará de nuestro lado




martes, 6 de enero de 2015

Todo va a estar mas o menos bien

Las moscas se comían todo,
parecía que venían por nosotros
para apoderarse de nuestras pobres almas
como vampiros
o bancos internacionales
o como calor de siesta riojana

todo era suciedad, 
las paredes exhalaban cólera
y tu llanto sobre el mío no se explicaba
a no ser que hastío
o  descuido
o  sutil manera de decir 
que todo duele un poco más después de las doce
con una botella en la mano 
y la mirada perdida
quien sabe por donde


el sexo huele a entierro
las mañanas no son dulces como duraznos
y tus ojos tristes pobres
inundados 
llenos de humo y tabaco 
maldecidos por cien brujas y un loco



así todo
aunque la merienda sabe tanto a lunes 
aunque los sinsabores son moneda corriente en la casa
yo se 
que al fin y al cabo
esto no es más que un cuadro
un triste y apasionante cuadro
que como tal 
es una muestra más
ubicada en la antesala del verano,




el nuestro.














martes, 2 de diciembre de 2014

Palabras para una extraña 2

Comamos del festín literario,
ensuciemonos las manos
sin decoro de ningún tipo
con la angustia propia 
de saberse libre
¡Saquemos a relucir las perras palabras!
-exclaman por ahí-

Contratemos de noche a unos cuantos versos 
que reciten lo incólume y lo trillado
la palabra torturada a martillo y flor
la pequeña idea que por ser pequeña 
es inmaculada,
intacta como una monedita de un centavo en el cajón

Regalemos un poco de todo esto
a la totalidad del ser
que es el otro
ese extraño que nos mira desde la ventana de al lado 
mientras regamos las plantas
o pisoteamos las veredas,
compartamos el botín
tin-tin-tin
tinta roja, tinta negra
de esta noche casi ciega
en la que nada es uno
sín un poco del otro
¿y si no de que se trata eso que la gente llama literatura?
un poco de desidia compartida, 
un poco de la hoja del nogal 
que se va quebrantando para ambos




Oh si, comamos del festín literario





viernes, 28 de noviembre de 2014

El otro

Esa tarde hacía frío, las nubes engordaban sus egos y los árboles las acariciaban. El colectivo parecía escaparse de su sombra y por mera casualidad logré alcanzarlo. Caminando ya en él, con el zigzag propio de caminos tortuosos, me senté en uno de los asientos que parecía querer succionarme.  Adelante mío, un payaso de unos cincuenta y tantos años, luchaba con sus globos que parecían enredárseles entre las manos, amenazando irse lejos.  Una señora de alhajas múltiples maldecía el clima, el ruido y la corrupción;  un niño lloraba.

De repente, entre la muchedumbre, un susurro pareció zumbar en mi oído, era de un tono especialmente agudo y molesto. Al principio no podía comprender el mensaje, eran solo intentos de construcciones, pero gradualmente comenzaba a captar las frases, quizás absurdas, quizás dramáticas. Pasadas ya varias cuadras de viaje, pudimos entablar una conversación  casi amena. Hablamos de nuestros días, del tedio que producía nuestro caminar añejo, nuestro rozar simbólico.
Pude darme cuenta que el sujeto estaba justo detrás de mí, su voz era exacta, infalible. Así todo, decidí no darme vuelta, jugar a imaginarme su apariencia, sus pestañas. Creía que podría quizás ser una suerte de encanto sin rostro, o una mujer tal vez; trabajaría en una tienda, un banco, o vendiendo estampitas. <<Definitivamente es esbelta>>  con alargadas uñas casi rozando mi nuca. <<No, no, es un viejo mezquino, ese de la vuelta que les grita enfurecido a los niños del barrio que pisan su césped>>.

En medio de tantas conjeturas, un llanto rotundo invadió el espacio. Las lágrimas eran tan mayúsculas que el colectivo parecía inundarse, enojando así a las señoras de tapados largos, que fruncían el ceño. El sujeto en cuestión ya no hablaba, solo lloraba a chorros y mi parálisis era tal que no podía voltear y brindar consuelo, solo sentía como mis tobillos se sumergían. Súbitamente el temporal cesó, la gente por fín podía sacar sus periódicos o anotaciones de venta, aunque las quejas perduraron por unos cuantos minutos.


El ruido del timbre retumbó feroz en las ventanillas y tímpanos, quería voltearme para observar al transeúnte que me abandonaba, pero a pesar que mi intriga era inmensa, no pude más que mirar el reflejo del vidrio, reflejo que no era más que todas mis conjeturas juntas; un rostro, cientos de rostros, cada uno me miraba fijamente; me señalaban dedos alargados que cada vez se estiraban más y más y más. Sus ojos, esos locos húmedos, eran quizás honestos pero aborrecibles, clavaban sus aguijones fuerte, dolían ácido.  Sus pies, sus cientos de pies,  se deslizaban veloz para esconder la vergüenza toda, ese inmenso monstruo que nosotros habíamos alimentado durante tantos años.  

sábado, 22 de noviembre de 2014

Cantata de los ocho pétalos

Nos importa un pito tu manera de concebir el mundo
creemos que tal vez si pensaras distinto no cambiaría nada
porque igual sos sólo un pedacito de algo humano
no te creas mucho más que eso

.......................


De todas maneras camina por la calle
hacete el que mirás los cielos
y contemplas cuan lindas están las guirnaldas hoy 
mira, ahí esta doña Eulalia 
saludala con esa sonrisa tuya característica
decile que está todo bonito
mentile un poco en la cara

Camina un poco más
topate con la calle España 
donde dejaste estancados los días pasados
mirate en los espejos de los edificios
que son miles
mirate, mirate, mirate
porque no te vas a reconocer ni un poco


Contale a las sombras lo solo que estas
las viejas están acostumbradas
suelen conmemorar tantos desasosiegos
que uno más las hará reír 



Camina, camina un poco más 
he dicho
encontrate en las diagonales de todos los parques
esos a los que antes les tarareabas 
y mirate
mirate como estás
desintegrado,
te hundís 
te hundís en el césped 
Y si, era obvio -susurran los que pasan- 
ese gran dios estaba perdido hace rato
le robaron la brújula 
y todavía pretendía estar en el edén 




Abrí la ventana
fijate como todo está ahí todavía
todo en su lugar
como debe
abrí bien grandes los ojos 
y absorbe todo 
por cada pedacito de pupila que aún te queda
contamina tu ser
total no importa
porque sos eso
he dicho
un pedacido de algo humano





domingo, 9 de noviembre de 2014

Improvisación

Hoy quise escribir un poema
caminaban sobre mi cabeza
tu último mensaje
los remolinos de las habladurías
y unos cuantos melodramas
que estaban ahí
para reproducir el casette



Vos decís que sentiste
eso que la gente llama
extrañar
como una cosquillita
en la parte superior
de la súplica
entre el fuimos y el no somos
donde los peatones caminan
por los árboles
buscando y buscando
pero sin encontrar ni un comino



Leí por ahí que Ontología
era la metafísica que estudia
lo que -existe-
cosa difícil para la pobre
cómo descifrar entre los peces
si alguno quizás -no es-
y esta ahí
nadando, haciéndose el distraído
entre los dorados y las anguilas



De todas maneras se
que tu nombre -es-
aunque me haga el desentendido
está ahí siendo
resonando
entre mis papeles
entre el desorden de mi pieza
que te nombra un poco
todo el tiempo


Y acepto
que si  tal vez te dudé
fue para que te quedes
un poco más acá
entre los síntomas
del día


Hoy quise escribir un poema
te puse a vos en el título
con unas cuantas
decoraciones capciosas
mientras te miraba entre letras
vos me espiabas un poco también
sonreías tímidamente
y  me decías
que era grande
como
el sol
decías






sonreí también
efectivamente