martes, 2 de diciembre de 2014

Palabras para una extraña 2

Comamos del festín literario,
ensuciemonos las manos
sin decoro de ningún tipo
con la angustia propia 
de saberse libre
¡Saquemos a relucir las perras palabras!
-exclaman por ahí-

Contratemos de noche a unos cuantos versos 
que reciten lo incólume y lo trillado
la palabra torturada a martillo y flor
la pequeña idea que por ser pequeña 
es inmaculada,
intacta como una monedita de un centavo en el cajón

Regalemos un poco de todo esto
a la totalidad del ser
que es el otro
ese extraño que nos mira desde la ventana de al lado 
mientras regamos las plantas
o pisoteamos las veredas,
compartamos el botín
tin-tin-tin
tinta roja, tinta negra
de esta noche casi ciega
en la que nada es uno
sín un poco del otro
¿y si no de que se trata eso que la gente llama literatura?
un poco de desidia compartida, 
un poco de la hoja del nogal 
que se va quebrantando para ambos




Oh si, comamos del festín literario





viernes, 28 de noviembre de 2014

El otro

Esa tarde hacía frío, las nubes engordaban sus egos y los árboles las acariciaban. El colectivo parecía escaparse de su sombra y por mera casualidad logré alcanzarlo. Caminando ya en él, con el zigzag propio de caminos tortuosos, me senté en uno de los asientos que parecía querer succionarme.  Adelante mío, un payaso de unos cincuenta y tantos años, luchaba con sus globos que parecían enredárseles entre las manos, amenazando irse lejos.  Una señora de alhajas múltiples maldecía el clima, el ruido y la corrupción;  un niño lloraba.

De repente, entre la muchedumbre, un susurro pareció zumbar en mi oído, era de un tono especialmente agudo y molesto. Al principio no podía comprender el mensaje, eran solo intentos de construcciones, pero gradualmente comenzaba a captar las frases, quizás absurdas, quizás dramáticas. Pasadas ya varias cuadras de viaje, pudimos entablar una conversación  casi amena. Hablamos de nuestros días, del tedio que producía nuestro caminar añejo, nuestro rozar simbólico.
Pude darme cuenta que el sujeto estaba justo detrás de mí, su voz era exacta, infalible. Así todo, decidí no darme vuelta, jugar a imaginarme su apariencia, sus pestañas. Creía que podría quizás ser una suerte de encanto sin rostro, o una mujer tal vez; trabajaría en una tienda, un banco, o vendiendo estampitas. <<Definitivamente es esbelta>>  con alargadas uñas casi rozando mi nuca. <<No, no, es un viejo mezquino, ese de la vuelta que les grita enfurecido a los niños del barrio que pisan su césped>>.

En medio de tantas conjeturas, un llanto rotundo invadió el espacio. Las lágrimas eran tan mayúsculas que el colectivo parecía inundarse, enojando así a las señoras de tapados largos, que fruncían el ceño. El sujeto en cuestión ya no hablaba, solo lloraba a chorros y mi parálisis era tal que no podía voltear y brindar consuelo, solo sentía como mis tobillos se sumergían. Súbitamente el temporal cesó, la gente por fín podía sacar sus periódicos o anotaciones de venta, aunque las quejas perduraron por unos cuantos minutos.


El ruido del timbre retumbó feroz en las ventanillas y tímpanos, quería voltearme para observar al transeúnte que me abandonaba, pero a pesar que mi intriga era inmensa, no pude más que mirar el reflejo del vidrio, reflejo que no era más que todas mis conjeturas juntas; un rostro, cientos de rostros, cada uno me miraba fijamente; me señalaban dedos alargados que cada vez se estiraban más y más y más. Sus ojos, esos locos húmedos, eran quizás honestos pero aborrecibles, clavaban sus aguijones fuerte, dolían ácido.  Sus pies, sus cientos de pies,  se deslizaban veloz para esconder la vergüenza toda, ese inmenso monstruo que nosotros habíamos alimentado durante tantos años.  

sábado, 22 de noviembre de 2014

Cantata de los ocho pétalos

Nos importa un pito tu manera de concebir el mundo
creemos que tal vez si pensaras distinto no cambiaría nada
porque igual sos sólo un pedacito de algo humano
no te creas mucho más que eso

.......................


De todas maneras camina por la calle
hacete el que mirás los cielos
y contemplas cuan lindas están las guirnaldas hoy 
mira, ahí esta doña Eulalia 
saludala con esa sonrisa tuya característica
decile que está todo bonito
mentile un poco en la cara

Camina un poco más
topate con la calle España 
donde dejaste estancados los días pasados
mirate en los espejos de los edificios
que son miles
mirate, mirate, mirate
porque no te vas a reconocer ni un poco


Contale a las sombras lo solo que estas
las viejas están acostumbradas
suelen conmemorar tantos desasosiegos
que uno más las hará reír 



Camina, camina un poco más 
he dicho
encontrate en las diagonales de todos los parques
esos a los que antes les tarareabas 
y mirate
mirate como estás
desintegrado,
te hundís 
te hundís en el césped 
Y si, era obvio -susurran los que pasan- 
ese gran dios estaba perdido hace rato
le robaron la brújula 
y todavía pretendía estar en el edén 




Abrí la ventana
fijate como todo está ahí todavía
todo en su lugar
como debe
abrí bien grandes los ojos 
y absorbe todo 
por cada pedacito de pupila que aún te queda
contamina tu ser
total no importa
porque sos eso
he dicho
un pedacido de algo humano





domingo, 9 de noviembre de 2014

Improvisación

Hoy quise escribir un poema
caminaban sobre mi cabeza
tu último mensaje
los remolinos de las habladurías
y unos cuantos melodramas
que estaban ahí
para reproducir el casette



Vos decís que sentiste
eso que la gente llama
extrañar
como una cosquillita
en la parte superior
de la súplica
entre el fuimos y el no somos
donde los peatones caminan
por los árboles
buscando y buscando
pero sin encontrar ni un comino



Leí por ahí que Ontología
era la metafísica que estudia
lo que -existe-
cosa difícil para la pobre
cómo descifrar entre los peces
si alguno quizás -no es-
y esta ahí
nadando, haciéndose el distraído
entre los dorados y las anguilas



De todas maneras se
que tu nombre -es-
aunque me haga el desentendido
está ahí siendo
resonando
entre mis papeles
entre el desorden de mi pieza
que te nombra un poco
todo el tiempo


Y acepto
que si  tal vez te dudé
fue para que te quedes
un poco más acá
entre los síntomas
del día


Hoy quise escribir un poema
te puse a vos en el título
con unas cuantas
decoraciones capciosas
mientras te miraba entre letras
vos me espiabas un poco también
sonreías tímidamente
y  me decías
que era grande
como
el sol
decías






sonreí también
efectivamente



sábado, 1 de noviembre de 2014

Yapeyú

Tal vez así está bien,
atrapar los espacios
ahí
entre nuestras rodillas


Sostengo que tu piel es infinita
que ese enrollarnos entre las sabanas
no era en vano
y que cuando me atrapabas
por detrás
estaba bien
¿si-no-qué?



El vientito esquivaba tu cuerpo
se depositaba en mis manos
el desgraciado
pero estaba bien 
eso decíamos



Y ahora pienso en el beso,
que por estos tiempos
de suicidios involuntarios,
 no pude darte
pero aunque me aleje de a poquito
te tengo atrapada
en un bolsillo de mi camisa
tener es mucho
¿no?
pero te arranque un pedacito
cuando mirabas distraída por la ventana
y aquí te tengo
para agarrarte un piecito
aunque te de cosquillas
y patalees



Acá te beso
y te apaciguo
entre los gorriones
o las nubes que caen
Acá nos tenemos, eso quiero pensar
y si no
de cualquier manera
tal vez así
todo está
                [bien]

domingo, 21 de septiembre de 2014

My Favorite Things

Septiembre. veintiuno
la ventana entreabierta,
bailaba la cortina,
excitadísima con las caricias,
y yo estaba ahí tirado
mirando las manchas del techo
que tenían mil caras
esas que no pasan por la tevé


y por ahí de vez en cuando me acordaba
de las noches por allá,
por acá, sacudiendo los cuerpos
o escuchando a John,
el tipo ese tenía cierta idea
de como suenan los silencios,
o peor aún, las palabras nunca dichas
esas que nadie se pregunta a donde van a parar
él las encontraba y las coleccionaba
para retransmitirlas como derivados del sol


Entonces
no
hay
entonces


Nos unimos por unos minutos
y me pregunto el para qué
de esto
el porqué de este domingo de sábado inconcluso
acá tirado a la deriva
como quien espera un bofetada haciendo fila


Pero después pienso,
la vida se pinta los ojos, se cambia de calzón
y ya está
es esa
agárrala o vete,
entonces te repito
estoy tirado,
quizás anemico,
pero acá empiezo
(o ya empecé, no sé, vos escucha blue train y avisame)




 septiembre,
 veintiuno 



sábado, 13 de septiembre de 2014

Cómo coimear comas

Esto es así
uno se distrae un poco y aparece una de esas benditas
viste? 
y como si quisieran pausar la vida se chocan con las vecinas
y se imponen para quedarse estancadas


Ojalá uno pudiera decirse repleto de comas
dame una respuesta ya 
bueno bueno, pero espera, hay una coma, pausate un poco
pero no
sino todo sería facilísimo viste?
y las cosas son otras
y la gente se aturde con tan solo verse a los ojos
porque no hay espacio suficiente para los rascacielos
o  para las anomalías 
o los cielos parcialmente nublados


Si, definitivamente,faltan,comas, acá, 
y no sé vos pero yo estoy harto de estar así, 
que la tarde me exprima los sesos
y que los gatos salten por las ventanas
pero nunca caigan


Entonces quiero caminar por las veredas 
conversar con algún extraño y fingir ser otro 
atravesar los jardines pero sin buscar una sola 
flor
caminar y coquetear
y tropezarme
y encontrarme embarrado 
pero con pausas
con un poco de calma 
en ese sentirme ridículamente otro



Qué tal si esta tarde te convido una coma
o dos
y nos vamos tal vez a saltar por los techos
o a hacer cualquier otra cosa
pero sin puntos, solo nosotros, los gatos y estas niñas
que ya sabes pues
acá están, para relucir sus cuerpitos doblados
y sacar a correr al tiempo
ese sucio
ese tirano 
ese proxeneta de costumbre
y dejarnos sólo a vos, a mi

y a ellas, 

martes, 9 de septiembre de 2014

Palabras para una extraña en el colectivo

La suerte está echada – gritó un pasajero desde los últimos asientos-
no es que no te sienta mi hermana, nada de eso
es que somos de familias distintas ¿viste?
Además yo voy a Godoy cruz
y vos quien sabe,
quizás te equivocaste y estas yéndote lejos
desencontrándote con esa niña que te espera en la plaza
pero eso no hace nuestra lejanía ¿no?
al menos no debería


Porque  te miro y pienso en darte mi mano
–no sea usted tan formal susurran-
Leerte todos los poemas que esta noche me han regalado
Abrazarte –no por pagarme el boleto, no me malinterprete -
Abrazarte y decirte hermana, te quiero
porque somos casi siameses que se dan la espalda
Y no se ven
pero estamos ahí uno al lado del otro

Abrazarte porque compartimos algo
aunque de ese algo sepamos poco
Y ese desasosiego cotidiano
típico de cuando se viaja en colectivo

Porque los arboles también se abrazan
solo que lo disimulan y esperan a la noche,
cuando la gente está durmiendo, o borracha
o enamorada
Entonces ahí se abrazan
y quizás tengamos que seguir el ejemplo


Porque somos esto, porque aunque vos este ahí
tan sola, casi hermética
todavía debo creer en los brazos que se encuentran
en la dialéctica de bolsillo que sale a luz de vez en cuando
en los gestos que no son ética sino dulzura
en las caricias que uno guarda en una cajita
dispuesta a abrirse
para vos
para él
para nosotros

Entonces qué importa si una vieja
nos mira con cara de mal clima,
porque por fin sabremos
que nuestros tiempos no están partidos
que nuestras pasiones son como las migas del pan
esas que les tiramos a las palomas en la placita de la vuelta
y que nos queremos
y nos rozamos
para siempre acá,
en el colectivo

o en cualquier parte.

Ey bonita

<<No podes protegerme>> me escribiste esa noche/ Juana se estiraba plácidamente sobre mis brazos/ quizás no puedo darte eso, pensaba, quizás toda esa pantomima de sábados en el entrepiso abrazados, ese imitar los besos que nos dimos quien sabe porqué aquella noche, estaba arruinándonos/no me malinterpretes - pienso rápidamente- no es que no te quiera ni te quise, tu imagen se multiplica en cada una de estas letras y los espacios que h a y e n t r e e l l a s/ porque te quiero y la lluvia hace ruiditos en las tuberías, porque te busco y quizás solo está tu dialogo taciturno, tu llanto en frases como no podes protegerme/ porque no sos el vacío de mis tiempos, nunca lo fuiste y sería terrible pensarte así, una suerte de hobby en el cual uno deposita  palabrerías / beso tus manos, o un dibujo de ellas, las beso y te beso toda entera  o mejor dicho todas tus partes, esas que hay que unir con plasticola porque  amenazan con desmoronarse/ te escribo esto, confieso, porque te extraño y tengo miedo, porque te agarro con los dedos bien apretados pero no quiero asfixiarte, nunca sería esa mi idea/ te abrazo y te digo  ey bonita, necesito tu color.

Tomarté

Y nos acostumbramos a tomar hormiguitas con el té
Tanto como a las mayúsculas impuestas
Estas con las que me obligan a empezar

Y quizás el día esta soleado, 
Y la parada del colectivo parece lejísimos
Pero hoy el sol propone nuevos planes
Si ya sé que anoche me jactaba de la alegría de la lluvia,
pero quizá la vida se trata de esa incompatibilidad de ideas
de los azares atados a las zapatillas,
de las miguitas del pan que siempre terminan en el piso

¡necesitamos consuelo! exclaman los locos,
esos que se pasan las noches divagando por tranvías
esos que simplemente quieren regañar a dios por olvidarse de
                                                              ellos                                                              
y hoy te tomo como al té –dijo otro loco-
y hoy te absorbo y te fumo
de una sola pitada
porque el sol te propone,
porque la lluvia te lloro lo suficiente,
porque ya no me imponen,
como notarás,

las mayúsculas al comenzar el renglón 

Euphemia

El día está de lluvia viste/Juana juega con un rollito de cinta scotch que encontró tirado en el piso sin importarle nada a la pobre/yo como soy de poco fiar me agarro fuerte de la ventana y observo a la gente caminar,  esos locos que se alborotan al pasar y se arrepienten de salir a mojar sus vidas/ entre el empañado de los cristales y la dinámica de los cuerpos yo me siento un idiota/ veo a lo lejos un impermeable que logra disipar el agua, una mujer me observa fijamente entre la muchedumbre, está asustada y mira, llora pero observa/ mi mirada de pronto se convierte en una gran pregunta, quiero  saltar de la ventana y correr en su ayuda pero ella no quiere, las cartas ya están sobre la mesa/ y quizás si los álamos esa tarde fueran más cordiales podrían trabar el paso a ese río  de cuerpos que estrellará justo sobre ella/ y si los pájaros no estarían ocultos, ella podría tal vez mirarme como me miraba pero saludando con los dientes/entonces hago señas, intento sacudir los brazos, las manos y las piernas, movilizo todo el polvo de la casa para llamar su atención pero no hay caso, la taciturna estrechez ha estacionado y ha pagado el parquímetro/ solo habrá lugar para el llanto, quién notara las lagrimas con este clima/entonces agarro mi paraguas, ese negrito que nos regaló la tía vaya saber para qué, y lo abro y lloro y lluevo y te miro.