parecía que venían por nosotros
para apoderarse de nuestras pobres almas
como vampiros
o bancos internacionales
o como calor de siesta riojana
todo era suciedad,
las paredes exhalaban cólera
y tu llanto sobre el mío no se explicaba
a no ser que hastío
o descuido
o sutil manera de decir
que todo duele un poco más después de las doce
con una botella en la mano
y la mirada perdida
quien sabe por donde
el sexo huele a entierro
las mañanas no son dulces como duraznos
y tus ojos tristes pobres
inundados
llenos de humo y tabaco
maldecidos por cien brujas y un loco
así todo
aunque la merienda sabe tanto a lunes
aunque los sinsabores son moneda corriente en la casa
yo se
que al fin y al cabo
esto no es más que un cuadro
un triste y apasionante cuadro
que como tal
es una muestra más
ubicada en la antesala del verano,
el nuestro.
Me encantó! Hermoso el final, sos un capo.
ResponderEliminarSabés que al leerlo me dio la impresión de que sabía "más o menos bien" sobre qué estabas poetizando, lo cual es un logro enorme tratándose de una actividad desnaturalizadora del lenguaje. Ojalá sigas escribiendo sobre este género de sinsabores (y su intersticio luminoso, porque al fin y al cabo, transcurra como transcurra, siempre será mejor un verano "nuestro" que un solitario verano "mío")
ResponderEliminarMuchas gracias a ambos por leer y por los comentarios que siempre son enriquecedores!
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